La importancia de la justicia (15/01/02)
Lo que trataré de hacer a continuación, es la tarea de demostrar porque el sistema judicial debe ser sanado si se quiere empezar a hacer cualquier tipo de cambio de rumbo en la Argentina.
Desde mi punto de vista existe una cadena de responsabilidades, formada por los tres poderes republicanos, el ejecutivo, el legislativo y el judicial. Cada eslabón vendría a ser cada uno de estos poderes y no todos tienen igual tamaño. Echemos un vistazo a lo que ocurrió en los últimos meses. El ejecutivo firmó un decreto de necesidad y urgencia para que se retengan los depósitos bancarios, un juez dictó una medida cautelar que acusaba de ilegal e inconstitucional esta medida y obligaba a los bancos a entregar el dinero de los salarios y ahorros, Si todo hubiese quedado ahí, el sistema habría funcionado saludablemente y los bancos pagarían a sus clientes. Pero lo que pasó fue que la Corte Suprema de Justicia, que es absolutamente dependiente de los grupos económicos mas poderosos y no tiene escrúpulos, intervino de manera irregular mediante un recurso "per saltum" y ratificó el decreto presidencial. Otro ejemplo es el acontecido cuando Carlos Menem estaba preso y apeló a la Corte por su excarcelación, 6 de sus miembros cometieron la desfachatez de juzgar a un amigo personal, a pesar de la obvia incompatibilidad existente, y los 3 miembros que no dependen del ex-presidente, no recusaron a los otros 6 como deberían haverlo hecho, demostrando complicidad en el delito.
De acuerdo a lo mostrado, queda en evidencia que una Justicia dependiente de ciertos grupos, les garantiza una total impunidad a los mismos. Supongamos que un juez o el Congreso se proponen Investigar el lavado de dinero y desvíos de divisas al exterior, descubren las cuentas y ordenan la repatriación del dinero, lo que posibilitaría la desaparición del "Corralón" bancario. Cualquier medida de este tipo sería anulada por la Corte Suprema de Injusticia que, como ya lo hemos dicho, responde a quienes vaciaron el país en la ultima década. Además, hemos tenido que escuchar una lamentable excusa por parte de los políticos, especialmente de De La Rúa antes y Duhalde ahora, diciendo que si ellos se proponían echar a los miembros de la Corte, estarían interfiriendo con la independencia del poder judicial. Sin embargo, esto es completamente erróneo, si la Corte ya es dependiente, no esta mal actuar contra ella, simplemente hay que sustituir a sus miembros por otros que lleguen únicamente por su idoneidad y no por sus amistades o tendencias políticas.
En conclusión, el poder judicial es parte fundamental del mecanismo de funcionamiento de las políticas de la República, y, paradójicamente, es el mas difícil de renovar ya que se necesita tres cuartos de la Cámara baja para cambiarlo. Por lo tanto una vez que esta enfermo es muy complicado curarlo y termina afectada la sociedad en su conjunto. SI quisiéramos cambiar la Corte sería necesario que los partidos con voluntad de hacerlo obtengan un 75% de los votos en dos elecciones legislativas seguidas. Por eso la gente tiene que buscar la manera de que estos renuncien, ya sea con cacerolazos, escraches, o cualquier otro método. Como siempre, de vos depende.

VOLVER